Madera y Vegetales

Madera y Vegetales

La construcción realizada con vegetales es, según el antropólogo polaco Eugeniusz Frankoswki, la más antigua entre las empleadas por el hombre.

Su inicio está vinculado a la religión, tal como podemos observar al estudiar la figura de la diosa sumeria Inana o la representación de Hathor gestante, esperando la llegada de su hijo Osiris, que es mostrada como un elemento constructivo, el Pilar Djed.

Los dioses de la Antigüedad tomaban importantes decisiones en edificios realizados con vegetales, como sabemos de la construida con gruesas cañas en las que Enlil, Señor del Aire, impuso a la humanidad el castigo del gran Diluvio del que se salvaron Atrahasis y su esposa porque Enki, dios creador y Señor de la Tierra, les advirtió de ello, lo que generó después la narración del Diluvio Universal y la construcción del Arca de Noé, narrada en la Biblia.

Las más antiguas legislaciones estipulaban normas detalladas de construcción, como la que especifica que la festividad de Akitu, o Fiesta del Nuevo Año, se desarrollará en Babilonia dentro de una construcción realizada con cañas cuya altura sea de tres codos.

El papel de constructor fue pasando a los monarcas de las diferentes culturas  mesopotámicas y egipcias en las que es frecuente representar a sus reyes portando instrumentos arquitectónicos y materiales constructivos.

Dejando aparte a muchas de las más importantes culturas constructivas del mundo y centrándonos sólo en las que han marcado nuestro universo cultural europeo, si examinamos los datos proporcionados por los escritores de Grecia y Roma constatamos que el empleo de los vegetales en la construcción ha sido constante durante centurias.

El geógrafo griego Pausanías nos informa en el Libro X de su Descripción de Grecia sobre  el antiguo Templo de Delfos, levantado con muros de laurel tejido mientras que Ovidio narra en sus Fastos cómo era el primer Templo romano de Vesta, cuya cubierta era de paja y sus paredes estaban realizadas con ramas de sauce trenzadas.

Vitruvio mostró un gran interés por estos muros realizados con vegetales y antes que él lo hicieron también Posidonio de Apamea, Demócrito o Hecateo de Mileto.

Centenares de años después diferentes arquitectos y teóricos como Francesco Milizia, William Chambers o Étienn-Louis Boullée siguieron investigando sobre los muros tejidos.

La arquitectura clásica se origina en el mundo vegetal, en opinión de Ribart de Chamoust mientras que para Sir James Hall es el principio de la construcción gótica.

Con madera se habían levantado dos importantes realizaciones, el Arca de Noé y el Tabernáculo, precedentes ambos del Templo de Salomón que aunaba la arquitectura clásica con la religiosa, asunto que interesa en el siglo XVI a Juan de Herrera y a Philibert de L´Orme, en el siglo XVII a Juan Bautista de Villalpando y a John Ligthfoot y en el siglo XVIII a J. B. Fischer von Erlach y a John Wood.